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domingo, 2 de enero de 2011

jueves, 9 de diciembre de 2010

Un 40% de los desempleados viven en hogares en los que nadie trabaja

Mientras miles de ciudadanos de a pie se preguntan por qué el precio de la crisis económica tienen que pagarlo los más débiles, las listas del paro siguen creciendo.
El 40% de los desempleados que viven en España reside en hogares donde ninguno de sus miembros trabaja, según el último boletín del Banco de España.
Según el organismo supervisor, a pesar de que en España este porcentaje era de los más bajos de la zona del euro en 2007, con un 26%, se ha colocado ya dos puntos por encima del máximo alcanzado en 1994, cuando se situaba en el 37,7%.
Estos desocupados representan aproximadamente el 8% de la población activa, una tasa de magnitud similar a la tasa de paro total de muchos países de la zona del euro, señala el Banco de España.
En su boletín económico de noviembre, subraya que, dado el aumento de las tasas de descanso del cabeza de familia y del cónyuge en la crisis actual, se observa una mayor incidencia de situaciones de desempleo simultáneas entre los miembros del hogar.
Por ello, el supervisor sugiere que la capacidad de protección adicional contra el paro que pueden constituir los vínculos familiares es ahora menor que en recesiones anteriores, lo que «hace más patente la urgencia de llevar a cabo las reformas necesarias para potenciar rápidamente la creación de empleo».
El estudio señala que en los últimos 50 años se ha producido un cambio demográfico que ha afectado al tamaño medio y la composición de los hogares, que ha sido «particularmente intenso», en las dos últimas décadas en los países mediterráneos.
En estos Estados, a diferencia del resto de Europa, la familia juega un papel «protector muy relevante» que, con el aumento del desempleo, disminuye.
El Banco de España subraya que, durante los dos últimos años, la tasa de paro de la economía española se ha «deteriorado con mucha más profundidad» que en otros países europeos, y ha pasado del 7,9% registrado en el segundo trimestre de 2007, al 20,1% del segundo trimestre de 2010.
Por otra parte, con respecto a la mayor destrucción de empleo entre los jóvenes, que disminuyó el 11% en el tercer trimestre, según datos de la EPA, el supervisor destaca que parte de esa reducción puede deberse a la intención de este segmento de población de incrementar su nivel educativo.
Según el Banco de España, la probabilidad que tiene un joven inactivo de iniciar estudios se situó en el tercer trimestre en el 17,8%, más de tres puntos porcentuales mejor que en el mismo trimestre del año anterior.

martes, 30 de noviembre de 2010

viernes, 19 de noviembre de 2010

lunes, 4 de octubre de 2010

¿Y después de la huelga general, QUÉ?

Tras la huelga general, no se ha acabado la lucha por nuestros derechos como pretenden los sindicatos que nos han traicionado.
La defensa de nuestros derechos resulta más necesaria que nunca.
El actual modelo de sindicalismo está subordinado a los intereses del gran capital y de la “política”, como consecuencia nos ha dejado una reforma laboral que:
- No crea empleo;
- Abarata y facilita el despido hasta hacerlo prácticamente libre;
- Facilita la no aplicación de los incrementos salariales pactados en los convenios colectivos sectoriales;
- Legaliza las agencias privadas con intereses económicos privados, sin mejorar los Servicios Públicos de Empleo;
- Beneficia a las Empresas de Trabajo Temporal;
- No introduce medidas efectivas para combatir la discriminación laboral que aun sufren las mujeres;
- No presta atención a los riesgos laborales;
- Y está destinada al fracaso, por reincidir sobre las bases del actual sistema económico-social, que es el principal responsable de la situación económica y exclusión social de cada vez más personas.
La huelga general ha intensificado el proceso desmovilizador que convirtió a esta huelga en una perversa utilización de los trabajadores en la búsqueda de nuevos privilegios sindicales y colaboración con un Gobierno de espaldas al pueblo. Se ha invalidado el actual modelo de sindicalismo como instrumento de defensa de los intereses de los trabajadores. Es evidente la necesidad de buscar nuevos modelos de organización.
¡NO TE RESIGNES!
¡MOVILICÉMONOS!
¡EN DEFENSA DE NUESTROS DERECHOS!
¡CONTRA LA MAFIA SINDICAL!